DESCONOCIDOS por Tony Muñoz
Si tuviese que nombrar una de las películas más infravaloradas de los últimos años, sin duda para mí esa sería Desconocidos, del director Andrew Haigh, y cuyo título original me parece mucho más acertado: All of us strangers.

Hacía mucho tiempo que no me pasaba el hecho de salir de la sala de cine con un nudo en la garganta y sin ser capaz de explicar si me había gustado o no, porque de hacerlo,
rompía a llorar. All of us strangers es una de esas películas que, por desgracia, solo se pueden ver una vez, porque los siguientes visionados, una vez que conoces cómo termina, no se disfrutan tanto y desearías poder borrarla de tu cabeza para poder verlapor primera vez una y otra vez.
Esta película sigue la historia de Adam (Andrew Scott), un solitario guionista que vive en un bloque de apartamentos. Una noche, coincide con su también solitario vecino Harry (Paul Mescal), quien borracho le pide hacerle compañía esa noche porque no soporta el silencio del edificio ni la soledad. Sin embargo, Adam, reticente, le rechaza.
Durante una incursión al barrio de su infancia, Adam se reencuentra en su antiguo hogar familiar con sus padres, quienes murieron cuando él era un niño, pero sorprendentemente, continúan teniendo la edad que tenían antes de morir en un accidente de coche, por lo que en ese momento son más jóvenes que él. Adam, quien
había pasado su vida prácticamente solo, recupera el tiempo perdido con sus padres, a la vez que se decide a iniciar una relación con su vecino Harry.
Esta película gira en torno a dos temas principales. El primero es la soledad: los personajes no son solitarios por elección, o bien han perdido a sus seres queridos o simplemente la vida les ha ido apartando de los demás, pero anhelan el contacto humano y sentirse queridos, amados y protegidos. El segundo tema que aborda es la importancia de poder abrirte con las personas que amas: Adam no pudo nunca contarle a sus padres que era homosexual porque fallecieron antes de que él pudiese decírselo. Sin embargo, la vida le regala una segunda oportunidad y por fin puede expresar quién es delante de ellos y luchar contra uno de sus mayores miedos: el rechazo.
Sin embargo, no es solo con sus padres con quienes comienza a abrirse, sino que lo hace con Harry: le permite entrar en su casa, lo que simboliza que le permite entrar en su mundo, en su vida, y permitirse amar y sentirse amado después de tantos años. Es en este punto cuando los dos temas principales se entremezclan, permitiendo al espectador entrar en esa espiral de soledad que ha consumido a los personajes.
Soledad que cualquier persona LGBTIQA+ entiende, porque soledad no solo es estar físicamente solo, soledad es también no poder decirle a la gente que amas cómo eres, por miedo al rechazo, y eso acaba haciendo mella en cómo nos enfrentamos a las futuras relaciones que entran en nuestras vidas, muchas veces alejándolas de nosotros por miedo constante al rechazo. Si al principio decía que el título en inglés me parece mucho más acertado, es porque precisamente esta soledad nos acaba convirtiendo a todos nosotros en desconocidos.
La película, en mi opinión, es una reflexión sobre que nunca es tarde para intentarlo, para romper con esa soledad impuesta y vivir, porque si de verdad se desea, ni siquiera la muerte puede impedirlo. Esta película, estrenada en cines por Disney, pasó por taquilla sin pena ni gloria, recaudando casi medio millón de euros a nivel nacional y dieciocho millones en todo el mundo, lo cual, para ser una película estrenada por Disney, dista mucho de las cifras que suelen manejar. Con un cast de primer nivel, como son Andrew Scott, conocido sobre todo por su papel en Fleabag, y Paul Mescal, una de las estrellas del momento y protagonista de Gladiator II, esta película lo tenía todo para ser un éxito, si no en taquilla, sí en la temporada de premios. Sin embargo, cuando llegaron los Oscar, sorprendentemente, no tuvo ni una sola nominación, y me resulta casi inconcebible ya no solo que no se premiara a los dos actores por tan impecables interpretaciones, sino que no tuviese la nominación a Mejor guion adaptado por su adaptación de la novela Strangers de Taichi Yamada. Una novela que leí por curiosidad después de ver la película, y de la que considero que el guion es la mejor adaptación que he visto nunca en cine, porque de un libro bastante mediocre, en mi opinión, consiguió extraer los temas principales y hacer una adaptación libre que le da mil vueltas a la historia original.
Para quienes no tuvieron la oportunidad de verla en cines, pues se estrenó en nuestro país en febrero de 2024 y por desgracia nunca se llegó a sacar DVD/Blu-ray, la pueden encontrar ahora en la plataforma Disney+, y es sin duda un título que siempre recomiendo.
Review por Tony Muñoz
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